Por Germán Beauge*

La batalla que se libra en Mosul está incrementando dramáticamente el número de civiles muertos como consecuencia de los bombardeos de la aviación iraquí y la coalición internacional que lidera Estados Unidos. Al menos 230 personas, la mayoría civiles, han perdido la vida en ataques aéreos en un distrito controlado por el autodenominado Estado Islámico.

Así lo admitió la coalición internacional, liderada por Estados Unidos. “Una revisión provisional de los datos indica que, a petición de las fuerzas de seguridad iraquíes, la coalición atacó a combatientes y equipamiento del ISIS el 17 de marzo en el oeste de Mosul, en un lugar donde supuestamente hubo bajas civiles”, afirma el escueto comunicado.

En el mismo comunicado no se precisa el número de víctimas, pero los medios regionales hablan de entre 220 y 250.

Pese a la polémica que desató este bombardeo, el vocero del Mando iraquí de las Operaciones Conjuntas, general Yehia Rasul, sostuvo que continúa el operativo militar en el oeste de Mosul, en poder todavía del grupo yihadista.

Rasul destacó que las fuerzas gubernamentales han seguido avanzando en varias zonas de la mitad occidental de la ciudad, y que la aviación iraquí y de la coalición internacional siguieron bombardeando los objetivos del ISIS.

El Observatorio Iraquí de Derechos Humanos responsabilizó a la coalición internacional de realizar bombardeos en “exceso” contra el ISIS, lo que ha causado “cientos de víctimas civiles en Mosul”.

Ahora que las tropas se disponen a irrumpir en el casco antiguo de la urbe, se teme que las bajas civiles aumenten debido a la elevada densidad de población en la zona vieja.

Las fuerzas iraquíes aseguran que el ISIS utiliza a los civiles como escudos humanos para dificultar el avance de las tropas y el empleo de la aviación.

*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.