Para sorpresa de todos, primeros los turistas que hicieron el descubrimiento, y después de todos los medios de comunicación, apareció una camioneta sobre la arena, en una zona de difícil acceso, y con claros indicios de haber caído desde lo alto.
En efecto se comprobó que la camioneta había caído desde unos 22 metros de altura en la Playa de Los Lobos en Mar del Plata, y que no tenía ocupantes en su interior. El misterio era cómo había llegado hasta allí.
Finalmente el misterio se resolvió cuando el dueño del vehículo confesó su historia ante la policía. El hombre, identificado como Gustavo Puig, reconoció que su camioneta Grand Cherokee negra cayó desde la cumbre del acantilado a 22 metros de altura por iniciativa propia, ya que lo hizo para presentar una falsa denuncia por robo y así intentar cobrar el dinero del seguro.
El propietario se había presentado el viernes, luego de que se hiciera público el hallazgo del vehículo en la playa, en la comisaría quinta para denunciar la desaparición del rodado.
En su declaración, dijo que el pasado miércoles había dejado su vehículo estacionado en Lebensohn y Echeverría, debido a que tenía algún tipo de desperfecto mecánico. Pero cuando fue a buscarla el viernes por la noche, no la encontró.
Personal policial realizó tareas de protocolo para corroborar la denuncia y, según fuentes oficiales, solo encontraron contradicciones en el relato del denunciante y de las personas de la zona de Lebensohn y Echeverría, que aseguraron nunca haber visto un móvil de ese modelo estacionado en el lugar.
Ante esta situación, los investigadores enfrentaron al dueño de la camioneta, quien reconoció que la denuncia era falsa y que lo que buscaba era cobrar el seguro. De esta manera, el hombre, de 34 años, quedó a disposición de la Fiscalía de Delitos Económicos, imputado por falsa denuncia y tentativa de estafa.




















