Graciela, la mamá de Fernando Báez Sosa, subió al escenario montado en la plaza del Congreso, en Buenos Aires, durante la multitudinaria marcha que pedía justicia por el joven asesinado por un grupo de rugbiers.

La mujer expresó que atraviesa momentos de mucha tristeza desde aquella jornada trágica y entre lágrimas dijo: “Veo su cama tendida y sé que nunca volverá”.

Además, Graciela pidió justica “por todas las víctimas de violencia”. “A mi hijo no le dieron oportunidad de defenderse, lo mataron a traición. Un chico decente, bueno, que amaba la vida”, sostuvo, y dijo que Fernando “tenía una meta, un objetivo, lo tenía escrito, y lo que le hicieron nos arruinó la vida a todos los que lo queremos”.

Graciela añadió: “Todo se nos vino abajo, era nuestro sostén. Mi casa está vacía. Cuando me levanto y veo su cama y está vacía, tendida, esperándolo, pero sé que nunca volverá”.

“Amaba a su novia, eran felices, tenían ilusiones, un proyecto juntos. Le arruinaron la vida a esta chica”, remarcó, y concluyó señalando: “No estoy bien pero al verlos a ustedes siento que me dan la energía para seguir luchando por mi hijo. ¡Quiero justicia!”.