
El presidente Mauricio Macri brindó su apoyo a la familia de Micaela García, la chica que estuvo desaparecida y apareció muerta ayer por la mañana en la estancia Seis Robles. El mandatario aseguró que el juez que dejó en libertad al principal sospechoso por el crimen debe ser apartado de su cargo. “Este tipo de jueces no lo podemos tener”, advirtió en radio Mitre.
El Presidente aseguró que mantuvo una conversación con el ministro de Justicia, Germán Garavano, quien también habló de la renuncia del juez de ejecución penal entrerriano Carlos Rossi, quien había excarcelado a un hombre condenado por abusos sexuales que ahora terminó detenido por el crimen de Micaela García en Gualeguay. “Tiene que renunciar o ser removido”, dijo el ministro, contundente.
Macri coincidió: “Lo apoyé, le dije que tenía razón. Hay que cuidarnos entre los argentinos. La vida es algo único”.
“Todos tenemos que entender que tenemos que asumir nuestra responsabilidad. No hay un presidente o un gobierno que resuelva mágicamente los problemas. Somos todos”, indicó Macri para luego asegurar que un juez tiene que entender el poder que tiene y que ese poder es para ayudar a la comunidad, “no para sostener caprichos ideológicos”.
“Cuando un juez asume la responsabilidad tiene que entender la dimensión de su poder”, finalizó el jefe de Estado en relación al asesinato de Micaela.
El cuerpo de la joven de 21 años fue hallado ayer a las 11.30 en la estancia Seis Robles, en una zona arbolada de difícil visibilidad desde la calle y camino al paraje rural de González Calderón, de acuerdo a la agencia de noticias Télam.
Por el crimen fue detenido en la localidad bonaerense de Moreno como principal sospechoso Sebastián Wagner (30), quien había sido liberado por buena conducta cuando cumplía una condena de 9 años por dos violaciones.


















