El presidente Mauricio Macri sorprendió a sus legisladores, en una reunión en Casa Rosada, cuando los habilitó a tratar el proyecto de la interrupción voluntaria del embarazo.Además les dio “libertad de conciencia” a cada uno, para que voten de acuerdo a sus convicciones personales.

No es un tema fácil para Cambiemos, ni lo fue para ningún oficialismo, porque la legalización del aborto divide aguas aún entre los propios correligionarios. De hecho, no tienen idea en el Gobierno con cuántos votos contraía cada una de las posturas. Eso sí, avisan, tendrá más aceptación en Diputados que en Senadores. La cámara alta, que representa a las provincias, suele ser más conservadora que la baja.

En la Casa Rosada tomaron nota del “pañuelazo”, el martes pasado. Además, diputadas de distintos bloques aprovecharon el envión para anunciar que presentarán el 6 de marzo -será por séptima vez, pero nunca llegó a tratarse- el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo.

Según resaltó Clarín, la estrategia de Cambiemos será ampliar el debate a temas que consideran vinculados con la problemática, como la gestación subrogada (alquiler de vientres), facilitar las adopciones, u otorgar mayor ayuda económica ante los embarazos. Diputados macristas ya evalúan cómo copiar un exitoso programa de prevención que en Gran Bretaña logró bajar el embarazo adolescente a la mitad.