
El sábado fue un día de furia en la Quinta de Olivos. Y el domingo promete que continuará por el mismo sendero. Porque al fin Mauricio Macri habría cedido a los pedidos del mercado, que lo arrinconó con la corrida del dólar y habría reducido los ministerios y desarmado el organismo de control en el que se había transformado la Jefatura de Gabinete.
Además, el Presidente creó un Ministerio de Economía de verdad y redujo el gabinete a un más razonable esquema de diez ministerios. Pero todo sigue en discusión y bajo una feroz interna, según el portal La Política Online. Por lo que podría haber más ajustes.
Hasta este domingo, el ministro de Economía seguía siendo Nicolás Dujovne, a pesar de que había puesto a disposición de Macri su renuncia tres veces. Si no, ya hay un posible reemplazante en carpeta: Carlos Melconian, el ideólogo del paquete de medidas que se anunciarán el lunes.
El ministro de Hacienda queda además enfrentadísimo con el presidente del Banco Central, Luis Caputo, con quien tuvo en las ultimas horas una discusión que llegó al extremo.
Macri decidió que Marcos Peña siga en su cargo, a pesar de que es uno de los que más afectados salió de la crisis, porque el mercado y buena parte de la política y el mundo empresario identificó como el origen de todo lo que no funcionó del gobierno, desde el gradualismo al diseño de un gabinete sin conducción económica clara.
Mario Quintana, que en su paso por el poder no paró de sumar enemigos, se iría con la promesa de Macri de rescatarlo en un par de meses en alguna otra posición. Gustavo Lopetegui, que tampoco cosechó aliados y se destacó por su escasa empatía personal, quedaría reducido a una suerte de controller de gastos de Salud y alguna otra área.


















