Lucio Belfiori, el joven de 25 años baleado por motochorros los primeros días de febrero continúa evolucionando favorablemente en la terapia intensiva del hospital Cullen.
Según el último parte médico, le colocaron una válvula de fonación y puede hablar.
Además, sigue sin respirador, por lo que respira por sus propios medios y ya puede permanecer ocho minutos de pie sin ayuda.
Desde el Cullen informaron que el joven se encuentra realizando una rehabilitación exigente que le permita pasar a una sala general, pero aún se encuentra muy débil.




















