Una revelación de un sargento de la policía santafesina llamó la atención durante el juicio que se lleva a cabo contra “Los Monos” en Rosario, por narcotráfico. Ariel “Guille” Cantero, señalado como el líder de la banda, se comunicaba desde su celda con un teléfono fijo que estaba conectado a la sala de celadores del Servicio Penitenciario de la cárcel de Piñero.

Ese dato cambió en parte el curso de la investigación, porque los fiscales pidieron citar a las autoridades del penal y buscar pruebas sobre el posible delito denunciado.

Según publicó Clarín, el agente Catalino Lisandro Ferreyra allanó junto a dos superiores, en noviembre de 2015, las celdas donde estaban alojados el jefe de “Los Monos” y uno de sus principales laderos: Jorge “Ema” Chamorro. Los dos están señalados como los que manejaban, junto a sus parejas, una organización dedicada a la venta de drogas. Allí encontraron un teléfono fijo que se conectaba, a través de un largo cable, con el recinto donde están los celadores. Además, la celda tenía televisor, computadora, una play station, equipo de música, seis cigarrillos de marihuana y anotaciones en recortes de papel donde figuraban distintos números de celulares.

Un detalle llamó la atención del sargento Ferreyra. Durante el allanamiento, Cantero le pidió a su compañero Chamorro que le explicara lo que decía la orden porque no sabía leer.

Los jefes del narcotráfico se comunicaban con sus mujeres desde el teléfono fijo. Allí daban las órdenes que ellas bajaban a la calle.

El que se desarrolla es el primer juicio por narcotráfico, en el que treinta y nueve personas están siendo enjuiciadas por el Tribunal Oral Federal 3 de Rosario.