Ricardo llega a su casa de jugar al fútbol en la Quinta de Quique, en Reconquista, y presume ante los amigos de su hijo: “No saben el cabezazo que le tapé al Bati”, cuenta animado. “¿Y no te metió ninguno?”, preguntan ellos entusiasmados. “Sí. Me metió como cuatro. Pero esa se la tapé”. Más que meritorio.

Gabriel Omar Batistuta ya no puede mover los tobillos por falta de cartílagos y exceso de dolor. A sus 50 años, trota en la cancha. “Corre como un robot”, señalan sus compañeros de fútbol. Pero conserva el atributo que llamó la atención del cazatalentos de Newell’s Old Boys Berardo Griffa, el día que lo vio hacerle dos goles a un seleccionado juvenil, con 17 años y sin demasiado entrenamiento: cada vez que patea, transforma la pelota en un misil. 

Ver más: Video: los mejores goles de Gabriel Batistuta

Lo que pocos saben es que uno de los máximos goleadores de la Selección Argentina (sólo superado por un tal Leo Messi) e ídolo en Boca y en la Fiorentina de Italia, nunca soñó con tener una carrera como futbolista. Su deseo, según revela un artículo de la periodista Emilse Pizarro para Infobae, era ser mecánico en su ciudad.

Pero la fortuna y la necesidad lo llevaron a la pensión de Newell’s donde Marcelo Bielsa comenzó a entrenarlo. De allí, tras un paso intrascendente por River llegó a Boca. Su debut en la Selección y el arribo a Fiorentina. Todo a fuerza de goles.

Ver más: Batistuta muy duro con la AFA: “Yo no existo”

Tanto renegó de la cultura del fútbol que siempre se vanaglorió al decir que en su casa no había ni siquiera una camiseta suya. Según una anécdota que cuenta Infobae, Shamel, el más pequeño de sus hijos, a sus 12 años le preguntó: “Papi, ¿vos hiciste algún gol de penal? De tiro libre, también, ¿no?”. Batistuta sospechó que había puesto su nombre en YouTube.

Tras descansar de la vida de famoso en Australia, se refugió en Reconquista otra vez. Allí administra sus campos y juega al fútbol con sus amigos. Algún distraído lo puede confundir con un vecino más, pero el hombre que este jueves 1 de febrero cumple 50 años, dejó su marca en cada lugar donde estuvo.

Gabriel Batistuta opinó sobre las inundaciones en Santa Fe y fue duro contra el gobierno

Otra divertida anécdota de Ruggeri: esta vez, su forma de marcar a Batistuta