
José Alonso empezó a marcar el rumbo de su gestión en Colón con determinaciones contundentes y de alto impacto. En la jornada del lunes se produjo el arribo de Diego Colotto a la ciudad de Santa Fe, quien ya trabaja de lleno como futuro mánager deportivo de la institución, y lo hizo con medidas que no pasaron desapercibidas dentro del mundo sabalero.
Durante la tarde del lunes, Colotto mantuvo una extensa reunión con el cuerpo técnico encabezado por Ezequiel Medrán, donde se avanzó en la planificación del plantel profesional de cara a la temporada 2026. Allí quedó marcada la línea que se quiere implementar en esta nueva etapa: un equipo más joven, dinámico y con mayor proyección, dejando atrás el modelo que priorizó nombres de experiencia en los últimos torneos.
Este martes por la mañana, en el entrenamiento del plantel, Colotto se reunió con los referentes más importantes del grupo y fue directo en su mensaje. Les comunicó que no serán tenidos en cuenta para la próxima temporada y que la dirigencia deberá trabajar en la rescisión de sus contratos. Entre los jugadores notificados se encuentran Christian Bernardi, Luis Miguel Rodríguez, Guillermo Ortíz y Emmanuel Gigliotti, cuatro futbolistas de peso, con recorrido y protagonismo reciente en el club.
A esa lista se suman Nicolás Fernández, Gonzalo Bettini y Óscar Garrido, quienes tampoco continuarían en la institución si se concreta el plan deportivo que bajó desde la nueva conducción. La decisión fue comunicada sin intermediarios y marcó uno de los movimientos más fuertes desde la asunción de José Alonso como presidente.
La idea del nuevo mánager y del cuerpo técnico es clara: iniciar un proceso de renovación profunda que permita reconstruir a Colón desde sus bases, tanto en lo futbolístico como en lo estructural. El objetivo es armar un plantel con mayor intensidad, equilibrio económico y apuesta a juveniles del club, buscando recuperar identidad y competitividad en el mediano plazo.
La nueva dirigencia también trabaja contrarreloj para resolver la inhibición que pesa sobre el club por la deuda con Alberto Espínola, una de las prioridades inmediatas para poder operar sin limitaciones en el próximo mercado de pases.
El mensaje es contundente y sin rodeos: comienza una etapa de reconstrucción en Colón, con decisiones fuertes, cambios profundos y un proyecto que apunta a ordenar el club, reconectar con sus raíces y apostar a un futuro sostenido.























