
“Por lo que viene manifestando Corral, siendo o no candidato, va a jugar políticamente con Cambiemos, o sea que, en cualquiera de los casos, no lo contamos”, expresó Miguel Lifschiz en una entrevista con DyN y encendió la polémica. Si bien el intendente había dado claras muestras del acercamiento a la coalición partidaria, es la primera vez que el gobernador se manifiesta al respecto.
Sin embargo, Lifschitz le bajó el precio al alejamiento. “Se modifica el escenario del Frente Progresista si Corral va con Cambiemos?”, le preguntó el periodista. “No sustancialmente”, sentenció el gobernador.
Con respecto a ese desdoblamiento que se produciría entre el Frente Progresista y el radicalismo, Lifschitz indicó: “Hay un sector importante del radicalismo santafesino que ha manifestado su vocación de permanecer en el Frente, y que además se siente mucho más cómodo políticamente aquí. Y hay otro sector, representado por Corral, que ha manifestado su vocación de integrar en el proceso electoral próximo las listas de Cambiemos”.
A su vez, Lifschitz opinó acerca del Gobierno Nacional: “esperamos que este año se puedan poner en ejecución y empezar a concretarse todas las obras que anunció el presidente. Las que están en marcha son aquellas que ya venían del gobierno anterior y que han tenido continuidad, pero no ha habido todavía ninguna obra importante del actual gobierno que se haya puesto en marcha”.
Por último, opinó respecto a la cuestión económica. Aseguró que ve la reactivación económica “muy concentrada en algún sector, particularmente en nuestra provincia, sectores agropecuarios, en los distritos que no han sufrido la inundación. Y en algunas actividades asociadas, como las de maquinaria e implementos agrícolas y servicios. Después, si el gobierno nacional pone en marcha la obra pública, seguramente la construcción también. Pero en todo lo que dependa del consumo, el mercado interno y sectores industriales”. Y concluyó “hoy por hoy no se ve ningún esfuerzo de reactivación”.
Esa estrategia de salir a golpear contra Cambiemos coincide con lo que decidieron desde el Frente en las últimas reuniones: fijar al Gobierno nacional como su principal adversario. El gobernador ya comenzó a implementar la estrategia.


















