
En la mañana del primero de mayo, el gobernador Miguel Lifschitz dejó inaugurada las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial, con un discurso de poco más de una hora, donde hizo un repaso de diferentes temas.
En su alocución, el gobernador se refirió a la crisis de la compañía láctea SanCor: “Para Santa Fe (la empresa) no tiene precio. No es de los directivos, es nuestra. Y la quebraron gobiernos donde no hubo políticas”, dijo ante los legisladores e intendentes. Y completó: El gobierno de Santa Fe estará siempre del lado de SanCor. En las buenas y en las malas”.
Lifschitz volvió a polemizar con el gobierno nacional, con respecto al tema de la coparticipación. “Estamos a la espera de recibir una contrapropuesta definitiva a nuestro reclamo”, aseguró, alegando que está apelando al diálogo para no tener que entablar una nueva acción judicial contra el gobierno nacional.
En el repaso de la gestión y de los desafíos que vienen, Lifschitz prometió que en el 2017 se inaugurarán los hospitales de Ceres, Venado Tuerto y el CEMAFE.
En el cierre de su discurso, el gobernador hizo referencia a la reforma constitucional. “Podemos optar por dejar una huella para el futuro o pasar por la historia sin pena ni gloria”, concluyó.


















