“Hacen eje en el negocio desoyendo el fenómeno cultural que es el fútbol”. El mensaje no es, ni más ni menos, que un hombre condenado por evasión y sospechado de corrupción durante su presidencia en Colón: Germán Lerche.

El ex mandatario del club rojinegro se expidió minutos después de que se dijera que la final de la Copa Libertadores entre River y Boca se jugará en Madrid, tras el escándalo el fin de semana pasado.

“Conmebol organizó una final en Madrid para pocos. El fútbol debe ser inclusivo y la final no lo será”, dijo Lerche. Y completó: “En Argentina devaluaron la moneda y se requieren muchos pesos para que los simpatizantes puedan viajar”.

El 18 de noviembre del 2013, Lerche tuvo que renunciar como presidente de Colón, tras la decisión del plantel de no salir a jugar el partido ante Atlético de Rafaela. Sergio Marchi, de Futbolistas Agremiados, llegó a Santa Fe y motivó a los jugadores sabaleros a no disputar el encuentro ante la “Crema”. Luego, el ex presidente fue condenado por “apropiación indebida de tributos” por un monto de $287.553,68 durante el período fiscal en 2012. Sin embargo se animó a calificar de “vergüenza” lo que pasó en la Superfinal.