
Un lugar insólito y de absoluta desprotección para la víctima eligió un ladrón para robar: el hospital José María Cullen. Un adolescente aprovechó que una mamá debió ir hasta la Neo para amamantar a su bebé, para quitarle sus pertenencias.
Rápidamente, la mujer se dio cuenta que había sido desposeída de sus pertenencias por lo que dio aviso a la policía. Dos mujeres salieron rápidamente a los pasillos a dar con el ladrón: lo consiguieron. Detuvieron al chico y recuperaron las cosas de la mujer.
La periodista de LT10, Verónica Ensinas, reveló que las heroínas del caso se llaman Carolina Catinot y Evelin Rios y que “forman parte de la única guardia completa femenina del D11”. Ellas fueron las responsables de que la mujer no perdiera sus cosas mientras daba de amamantar a su hijo.



















