Lavagna- Lifschitz, ¿la fórmula presidencial de la tercera opción?

Recorrieron juntos la Expoagro. “Todavía no hay una alianza política, pero sí hay muchas coincidencias en las maneras de pensar el futuro”, dijo el gobernador de Santa Fe.

Es el dirigente que más veces se reunió con el hombre del momento. Miguel Lifschitz comenzó a hacer un trabajo fino con Roberto Lavagna a fines de 2018 y eso lo convirtió en un hombre clave para el ex ministro de Economía. Pero, tras la recorrida de este miércoles por Expoagro, algunas luces empezaron a prenderse en el tablero nacional: ¿hay fórmula presidencial entre Lavagna y Lifschitz?

“Todavía no hay una alianza política con Roberto Lavagna, pero sí hay muchas coincidencias en las maneras de analizar la realidad y pensar el futuro de la Argentina”, dijo el gobernador de Santa Fe cuidándose de no descartar la idea. Pero intentando no adelantarse: en política anunciar la candidatura en el momento correcto es todo un arte.

“Estamos buscando construir acuerdos y consensos con dirigentes de distintos sectores políticos y de la sociedad civil, por eso la presencia nuestra de ayer en Expoagro”, reveló en la mañana del jueves en radio CNN Argentina. Muchos, al verlos caminar juntos, intentaron sacarle alguna definición, pero Lavagna no se apura.

Sin embargo, Lifschitz ya comenzó a hablar del proyecto político que intentan construir para salir de la grieta entre Mauricio Macri y Cristina Kirchner: “El sector agropecuario es un sector muy potente que está atravesando un momento positivo, a diferencia de otros sectores que atraviesan dificultades”, dijo. Y completó: “Nosotros proponemos un proyecto alternativo y superador del proyecto actual de Cambiemos pero también del proyecto anterior del kirchnerismo; no excluimos a ninguna persona por su pasado pero diferenciamos proyectos políticos que deben ser distintos no solo en su contenido sino también en las personas que lo representen y simbolicen”.

La idea del gobernador de Santa Fe es separarse del kirchnerismo, lo que en el peronismo no ven con buenos ojos ya que muchos dirigentes quieren acercarse al nuevo espacio, sobre todo si Cristina Kirchner no es candidata. Y también seducir a los desencantados de Cambiemos: “Hay mucho malestar en muchos dirigentes del radicalismo porque no se sienten parte en muchas de las acciones del Gobierno. Los argentinos tienen capital: están esperando certezas, confianza y expectativas en el futuro económico para invertir”, completó.

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