“Hay una enorme consternación social en todo el norte de Santa Fe; en el interior del país, muchos pueblos han crecido de la mano de una alianza entre trabajadores y empresa”, dijo Luciano Laspina, diputado de Juntos por el Cambio, en referencia a la intervención y posible expropiación de Vicentin. Para el legislador, hay un proyecto del Gobierno para “mezclar todo” y llegar a “involucrar a funcionarios de Mauricio Macri” en los posibles desmanejos de la empresa.

“Son tres generaciones que han construido desde los cimientos la localidad de Avellaneda, y la gente no quiere pasar a ser un feudo de la Cámpora; es lo que puede pasar si la empresa pasa al control del gobierno nacional; además hay una sensación de injusticia”, dijo en diálogo con Alfredo Leuco, por Radio Mitre.

“Los directivos seguramente han tomado riesgos en lo financiero, aunque hay circunstancias que no podían prever, como la crisis de 2018, que llevó a que tuviera dificultades con un crédito del exterior y eso la llevó a pedirle ayuda al Banco Nación, para terminar una planta enorme; pero castigar a todos los accionistas y a un pueblo por un error financiero o un desmanejo de la dirección, es una enorme injusticia”, indicó el diputado oriundo de Rosario. Y completó: “El gobierno ha roto el proceso de un concurso preventivo, donde la empresa podía buscar alternativas y que pudiera seguir funcionando como una empresa privada”.

Respecto a la denuncia de la UIF sobre Macri y otros funcionarios, se expidió: “La idea de embarrar la cancha y mezclar todo; si hay alguna responsabilidad en el manejo de la compañía, primero hay que demostrarlo, menos de una compañía que está pagando sueldos; no está rescatando una fábrica inviable; una de las más dinámicas de los últimos 20 años”. Y concluyó: “No está probado que haya sido doloso ese desmanejo; y es responsabilidad de los directivos, no de todos los accionistas. Es muy difícil que ahora aparezcan inversores cuando el gobierno la tiene apuntada”.