No podían hablar demasiado de política por la veda electoral. Y sin embargo algunas veces el periodista Jorge Lanata y la conductora Mirtha Legrand pisaron la banquina. El periodista fue el único invitado de la diva al programa del sábado a la noche.

Como la política no era el tema excluyente, se dieron tiempo para hablar de otras cuestiones, como por ejemplo la información que dio Lanata en su último libro, acerca de que se enteró de grande que era adoptado. “Fue lo más importante que me pasó el año pasado, enterarme de eso”, aseguró. “Nunca sospeché”, confesó, y contó por qué decidió incluir este aspecto tan personal en el libro. “Cuando empiezo a escribir algo necesito arrancar con algún hecho relevante y cierto, y a mí lo más importante que me pasó el año pasado fue eso”.

“Mi tía me confirmó que era adoptado”, relató. Fue su ex mujer, Sara Stewart Brown, quién le contó que se había enterado de esto a través de una prima de él, que había escuchado a su padre hablar de la adopción cuando era pequeña. “Lo que es raro es que todos sabían y yo no, eso sí me jode. Mis primos, mis tíos, todos sabían. Pero la realidad es que pasó en una época en donde ocultar cosas dentro de la familia era relativamente normal”.

A pesar de su interés constante por investigar hechos de la realidad, Lanata le contó a la conductora que nunca se propuso averiguar más sobre su familia biológica. “No quise investigar nada, a esta altura… ¿para qué?. ¿Saber de donde vengo? Ya no vengo, soy. ¿Qué me cambiaría?”.

Lanata aprovechó la cena para hablar de su infancia. “A mí me adoptan y caigo en una casa en donde la madre se enferma y no habla por 40 años”, relató. El periodista le confesó a la conductora que siempre quiso mucho a su mamá, aunque por su enfermedad no tenían mucho diálogo.

También reveló que durante su infancia sufrió bullying por parte de sus compañeros en la escuela. “En el colegio siempre te cargan. Yo era gordito, estudioso, todo mal. Además mi mamá estaba enferma y por eso mis viejos no iban al colegio, era el candidato ideal, pero no lo viví de forma trágica”. También contó que trabajar desde chico lo ayudó a no preocuparse por lo que decían sobre él. “Yo fui hombre de golpe, a los 14 ya estaba trabajando y vivía como un tipo grande, cobraba un sueldo y viajaba”.