A raíz de la aprobación de la ley que autoriza el uso del cannabis medicinal en Santa Fe, los organismos estatales comenzaron a organizar lo que será su suministración, controles y todos los pasos necesarios para la correcta utilización de este fármaco.

El cannabis requiere exhaustivos controles que determinen, entre otras cosas, su calidad, identificación, pureza, potencia y estabilidad. Para garantizar su seguridad e indicar, por ejemplo, su dosificación. Estos serán desarrollados el Laboratorio de Control de Calidad de Medicamentos (LCCM) de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral (FBCB-UNL).

En este reconocido espacio se trabaja desde hace un tiempo en el desarrollo de una plataforma tecnológica destinada a la determinación de la composición química de aceites, extractos y otros derivados de cannabis para uso medicinal.

“El objetivo de este desarrollo es poder brindar, en un futuro lo más cercano posible, un servicio de control de calidad de estos productos”, aseguró Mercedes De Zan, directora del LCCM. “Esto permitirá, entre otras cosas, verificar que los productos derivados del cannabis contienen los activos necesarios y son seguros para su consumo”.

Cabe señalar que esta iniciativa fue propuesta en la edición 2019 del Capital Semilla con el proyecto denominado “Plataforma tecnológica para la determinación de la composición de muestras de aceite de cannabis para uso medicinal” a cargo de María Silvia Cámara, responsable de Calidad del LCCM.

Este financiamiento de la Universidad Nacional del Litoral tiene como principal objetivo aportar valor a las capacidades de los grupos y a sus resultados de investigación. Se busca principalmente que los distintos equipos estén en mejores condiciones para vincularse con empresas y organismos aportando soluciones a diferentes necesidades.

Demanda de la comunidad

“Este proyecto tiene como objetivo responder a una demanda de la comunidad y de las asociaciones civiles que vienen trabajando en el proyecto de legalización del uso de cannabis con fines terapéuticos, brindando servicios de control de calidad de los productos que se elaboren de manera particular, en agrupaciones o de manera industrial”, explicó Cámara.