
Ubicado en una esquina clave de la peatonal, en San Martín y La Rioja, hace muchos años que el local está tapiado por carteles de publicidad, con peligro de derrumbe y problemas de papeles. Pero ahora se suma uno más: la fuerte tormenta de la madrugada del viernes tumbó los carteles que franqueaban la entrada al inmueble.
Los fuertes vientos tumbaron las chapas y dejaron al descubierto el local de accesorios que había antes de que la esquina sea clausurada. Que el acceso no esté completamente bloqueado produce dolores de cabeza entre los comercios vecinos. Ya han tenido que sufrir que algunas personas se metan en el inmueble abandonado y que, en otras ocasiones, aprovechen a trepar techos desde allí.
Por eso una de las principales preocupaciones de los empresarios de calle San Martín es que se arregle rápidamente. El Municipio debió responder a diferentes llamados desde la mañana del viernes, por árboles caídos y otras emergencias propias de una tormenta fuerte que azotó la capital provincial.




















