“Nacho” es mucho más que el arquero de rápidos reflejos y aquel que lograra el ascenso histórico de San Martín de Tucumán a la B Nacional. Arce es uno de esos jugadores que lejos está de usar su tiempo libre exclusivamente para disfrutar de lo conseguido como futbolista. Cuando se saca los guantes, usa las manos para ayudar a los más humildes.

En Tucumán, dejó el recuerdo deportivo, pero también en los más carenciados. “Me gusta ayudar. El que no quiera ver…”, afirmó Arce. Entre las acciones benéficas, en el “Jardín de la República”, hay dos icónicas. Su visita al barrio Ampliación Cerámica, se recuerda mucho. “Fui al súper. Compré algunas cosas en un mayorista y armamos 25 bolsos. Tocamos puerta por puerta”, recordó “el 1”. “También fuimos a otras villas para hacer lo mismo con varias familias y ayudamos a comedores solidarios”, amplió.

La otra acción tuvo que ver con el rescate de animales. “Levantamos perros de la calle que veíamos heridos y los llevamos a las veterinarias para que fueran curados o internados”, agregó el primer refuerzo de Instituto de Córdoba.

En un breve diálogo con el medio Mundo D, el ex Unión dijo:

Entonces, no sólo los hinchas habrán lamentado tu partida…

–Los pibitos fueron los que más lo sintieron. Lloré con ellos. Pero ya me voy a arreglar. Como acá. En Tucumán ayudamos al comedor Copa de Leche “Los Indiecitos”. Pero acá está el primero. Todo arrancó en Córdoba. Ya sé por dónde empezar.

–Doble desafío…

–Instituto es un desafío. Ayudar siempre será más fácil.