
“Responsabilidad fiscal, inflación e impuestos”. Ese fue el primero de los tres ejes del “reformismo permanente” que el presidente Mauricio Macri anticipó el mediodía del lunes ante un auditorio lleno de dirigentes en el Centro Cultural Kirchner. Será, también, la primera de las reformas de la “revolución Macri” en ser presentada por su ministro correspondiente (en este caso Nicolás Dujovne, titular de Hacienda) el martes y el miércoles enviada al Congreso.
Según publicó Perfil, si bien aún no se conocen los detalles del proyecto, se esperan modificaciones en el impuesto a las ganancias sobre los intereses de los plazos fijos, y de los títulos públicos como también los que devenguen las LEBAC. También se prevé la deducción del impuesto al cheque del pago del impuesto a las ganancias, y aumentarían los impuestos internos sobre cigarrillos y gaseosas.
“Tenemos impuestos muy altos”, dijo Macri en su discurso, y deslizó que debía bajarse la carga tributaria porque es un “sistema impositivo engorroso y poco equitativo”.
Frente a gobernadores, legisladores y funcionarios políticos, el líder de Cambiemos convocó a los mandatarios provinciales a comprometerse al “equilibrio fiscal en todos los niveles de gobierno, acordar un camino entre la Nación y las provincias para acercarnos lo más posible al superávit de las cuentas públicas”.
“Esto no es negociable. No es nuestro dinero el que nos toca administrar, es el dinero de todos lo argentinos y debemos administrarlo con la mayor responsabilidad posible. Una parte central de la reforma será la definición de una nueva relación fiscal entre el gobierno nacional y las provincias”, sentenció. Y remató: “No podemos gastar mas de lo que recaudamos”.

















