Su destino estaba sellado. Leo Burián parecía haber perdido la bendición de los hinchas de Colón y, para colmo, su alto contrato, fijado en dólares cuando la moneda estadounidense valía la mitad que ahora, hacían presagiar que se iría del club.

Sin embargo Leo Burián se redimió a último momento. Tuvo una noche fenomenal el martes, en el empate de Colón ante River Plate de Uruguay por el partido de ida de la segunda fase de la Copa Sudamericana.

El “Cachorro” tuvo mucho trabajo en su tierra, ante un flojo encuentro de los dirigidos por Lavallén. Y con varias intervenciones se convirtió en el único responsable de que no se haya quebrado el cero en su arco, lo que hubiese complicado las aspiraciones de Colón de seguir en la Copa.

Todavía no se sabe qué sucederá con él, aunque Pablo Lavallén lo quiere en su equipo: “Que Burián haya sido figura me deja tranquilo, porque es un arquero que muchas veces no tiene mucho movimiento en un partido, y hoy estuvo a la altura”, dijo el entrenador tras el encuentro.

Los hinchas también celebraron su participación: puede haber ganado la confianza de la gente, para seguir en el club.