María Sol tiene 20 años, y volvió a nacer, cuando el pasado 11 de septiembre, los médicos del 107 le aplicaron más de una hora y media de RCP para reanimarla.
Según contaron sus propios padres, María Sol se descompuso en el interior de su casa ubicada en calle Saavedra al 3200. Rápidamente llamaron al 107 y estos enviaron una ambulancia con el personal que hoy conoceríamos como héroes.
Tras la comunicación con la central de emergencia, la telefonista informó el “código rojo” a los médicos que se trasladaron hasta la casa donde encontraron a “una chica de 20 años que estaba en paro cardiorespiratorio y empezamos con rcp” contó el doctor David Biegker a LT10. “Cuando pasaron muchos minutos de reanimación y empezamos a cansarnos, pedimos el apoyo de otro móvil. En total estuvimos en el domicilio entre 42 y 44 minutos hasta que pudimos lograr que respondiera” describió el médico que comandaba el grupo a bordo de la ambulancia del 107.
Luego de lograr que la joven reaccionara procedieron a sedarla e intubarla y trasladarla al Hospital Cullen donde los médicos de la sala de shockroom debieron continuar con las tareas y le aplicaron maniobras de RCP durante otros 40 minutos aproximadamente.
Así, María Sol logró revivir, y luego de unos días fue trasladada al Sanatorio San Jernónimo donde se recupera, prácticamente sin secuelas.
La noticia de la gran labor de estos médicos se dio a conocer luego de que los padres de la joven decidieran entregar dos placas de agradecimiento a todos aquellos profesionales que ayudaron a que su hija sobreviviera.
Se trata de un gran reconocimiento al doctor David Biegker, el chofer Ariel Fenia, el enfermero Sergio Carpio que conformaban el primer equipo de ambulancia, y luego con el otro equipo integrado por Fernada Trucco, Daniel Zuber y Matías Malenque.




















