La decisión del árbitro Tello podía anticipar otra tarde negra en el 15 de abril. Penal para Gimnasia de La Plata a los 30 minutos del primer tiempo y Unión podía quedar en desventaja. Pero Santiago Mele no estaba nada convencido de eso: “¿Ya lo chequeó? Tranquilo que lo atajo”, le dijo a sus compañeros.

Y así fue: Cristian Tarragona, el capital de Gimnasia, eligió el palo derecho del arquero y le pegó con potencia, pero el guardametas del Tate la paró con contundencia.

“Uno sabe las limitaciones que tiene. Si uno se empieza a creer que es atajador, las cosas no van bien”, dijo Mele tras el encuentro a ESPN. Y agregó: “Ya me ha pasado. Ya me las he creído un poco y Dios me ha puesto en su lugar”.

Por su parte, Tarragona felicitó al 77 de Unión: “Me tocó fallar, es mérito del arquero. Patie fuerte, me salió abajo y el arquero estuvo muy bien”.

Al final del primer tiempo, el arquero de Unión señaló a Piris, suplente en el Tate que jugó en Gimnasia, para reconocerle su ayuda: “Es toda de él. Antes del partido me comentó un poco porque lo conocía. Y fue fundamental para que yo decida ir a la derecha”, agregó Mele, uno de los arqueros de la selección de Uruguay, con gran presente y mucho futuro.