
Marcelo Balcedo debía velar por los intereses de los afiliados al Sindicato de Obreros y Empleados de Minoridad y Educación (SOEME). Pero estaba muy ocupado en otros menesteres: el sindicalista y empresario periodístico que fue detenido ayer en Uruguay, tenía una mansión impresionante, varios autos de lujo y se manejaba en un avión alquilado.
La detención fue por maniobras vinculadas a delitos tributarios y presunto lavado de dinero.

El juez federal platense Ernesto Kreplak ordenó la detención y captura nacional e internacional de Balcedo y su mujer, y el procedimiento estuvo a cargo de fuerzas de seguridad y servicios de Inteligencia de Uruguay, Gendarmería Nacional y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
Para moverse entre La Plata y su gran mansión de Punta, viajaba en un avión privado, que alquilaba por 105 mil dólares por mes. La nave, patente N619ML de la empresa Matrix Aviación, quedó estacionada en el aeropuerto Laguna del Sauce, el principal de Punta del Este, ubicado en Piriápolis, departamento de Maldonado.

Entre los autos, el garage de Balcedo contaba con un Mercedes Benz SLR McLaren plateado (con patente uruguaya) de USD 490.000. Una Ferrari California, de unos USD 200.000. Un Porsche 718 Boxster S, de unos USD 70.000. Un Chevrolet Camaro SS 2017 de USD 100.000.
“El gran Chaparral”, la chacra de 90 hectáreas donde vivía es una mansión a todo lujo: con lagunas artificiales y canchas de tenis, entre otros lujos. Una construcción impresionante.




















