
Septiembre será un mes de muchísima actividad para Colón. El domingo 1 arranca con un partido clave por la lucha del descenso frente a Rosario Central en el Brigadier López. Luego tendrá varios días para preparar el partido por los octavos de final de Copa Argentina, del que todavía no conoce el rival. Pero la segunda quincena será lo grave: tiene que disputar cinco partidos muy trascendentes en apenas 15 días.
Para la segunda mitad de septiembre Colón deberá enfrentar tres partidos por Superliga, con el deber de ganar si no quiere sufrir la última parte del torneo local pensando en la B, y dos encuentros históricos por la semifinal de Sudamericana frente a Atlético Mineiro. Las dos luchas, resumidas en pocos días: la de la permanencia y la del deseo de hacer historia y pasar por primera vez a una final internacional.
La seguidilla arranca frente a San Lorenzo, el domingo 15 en Buenos Aires. El jueves siguiente (22 de septiembre), en Santa Fe, será el primer encuentro por las semifinales de la Copa Sudamericana frente a Atlético Mineiro. El domingo 22 jugarán contra Lanús, otra vez por el certamen local (un partido contra un rival directo en la lucha por la promoción). Y volverán a enfrentarse a Mineiro el 26, esta vez en Belo Horizonte, Brasil.

La seguidilla terminará tres días después, el 29, contra Argentinos, otro de los que pelea en la tabla del fondo por no irse a la B.
Una impactante seguidilla que puede dejarlo muy fortalecido anímicamente de cara a lo que viene o que puede significar un impactante golpe anímico para el Sabalero. Para colmo, después de ese tremendo raíd, el primer partido de octubre es el clásico frente a Unión, en el 15 de abril. Toda una odisea.























