A una semana del día en que encontraron muerta a Natacha Jaitt en el salón de eventos Xanadú habló Antonella Olivera, su hija. La joven se presentó en la Fiscalía y pidió que se investigue profundamente que fue realmente lo que ocurrió aquella noche del 23 de febrero.

En palabras de Antonella: “Quiero que se investigue hasta el final y se sepa la verdad. No quiero que me vendan una historia que no es”. Además aseguró que está “recontra mil destruida como cualquier hija que perdió a su madre”.

Yo no descarto un homicidio, por eso quiero que se investigue hasta el final. A mi mamá la engañaron” aseveró Olivera.

En cuanto al momento en que recibió la noticia explicó: “Yo creí que era una joda, que no había pasado en serio, lo primero que pensé es ‘le hicieron algo’. Para mí la engañaron”. “Ella no estaba buscando esto, no me vendan cualquier cosa, yo la conocía”, sumó.

Al ser consultada sobre la relación con su madre, la joven indicó que “era un sol de persona” y que le “duele” que hablen “barbaridades” de ella.

La hija de la modelo se presentó ayer como particular damnificada en la causa que investiga la muerte de su madre y ahora el juez de Garantías de San Isidro, Orlando Díaz, deberá decidir si la acepta.

Mientras tanto, el miércoles comenzarán a realizarse los estudios sobre las muestras genéticas extraídas del cuerpo de Natacha y los análisis toxicológicos de la sangre y orina de todas las personas que estaban en el salón de eventos “Xanadú”, de Benavídez, donde Jaitt fue encontrada muerta.

Los estudios anatomopatológicos, que se realizan sobre los tejidos y vísceras extraídas durante la autopsia, y los toxicológicos comenzarán a las 11 en la sede de la Policía Científica de la capital bonaerense,  con presencia de peritos del Ministerio Público Fiscal, los de parte y los fiscales que investigan el hecho, según informaron fuentes judiciales.