
El macabro asesinato de Diego Román, el nene de 12 años de Recreo, mantiene en vilo a toda la comunidad. Pasan los días y todavía no hay detenciones, por lo que el nerviosismo crece tras descubrir que el chico había muerto después de haber sufrido más de 30 puñaladas.
La madre, separada de su familia, apunto de manera temprana hacia el padre y la madrastra de Diego. Lo mismo hicieron las hermanas más grandes del nene, que aseguraron que apenas pudieron, escaparon de la casa. Ahora habría más pruebas en esa dirección.
Una hermana de 14 años del joven asesinado declaró en Cámara Gesell, como deben hacerlo los menores, y dio detalles de la violencia física y psicológica que le ejercían en su hogar, según reveló el abogado de la madre de la víctima.
Ver más: La conmovedora despedida del club donde el nene jugaba al fútbol
“Ella describió prácticamente, con sus palabras, la violencia psicológica y física, cometida por ambos”, dijo el letrado Dionisio Ayala Fernández a la radio Aire de Santa Fe. Y completó: “No solamente eran castigos corporales sino también a través de la retención de comidas”.
Ayala Fernández reveló que en invierno, la madrastra bañaba a Diego y a sus cuatro hermanos con agua fría en invierno. “Ella tiene cuatro hijos a los cuales no les hacía nada pero sí a los del señor Román que prácticamente estaban sufriendo todas las consecuencias e iras de esta mujer“, dijo. Y completó: “Contó además que un día el padre mató a golpes a Diego con cintazos. En ese caso si no lo salvaba un hermano, prácticamente le seguía pegando con un cinto de cuero”.
Ver más: La autopsia de Diego determinó que su cuerpo fue mutilado
De hecho, el abogado contó que la hermana de Diego confirmó la hipótesis que se había arrojado en primera instancia, cuando decían que el chico huyó de su casa cuando vio a la mujer: “Ahí viene mi madrastra”, le habría dicho a sus amigos antes de salir corriendo para el monte de Recreo. “Ese es el temor que tenían prácticamente los chiquitos por la violencia ejercida por la madrastra y su padre”, concluyó el abogado.



















