Pocas lecciones de amor a la camiseta son tan contundentes como la que dio José Luis el “Tata” Brown en la final del mundial de México 1986 contra Alemania. Una lesión en el hombro puede causar un gran dolor, pero no el suficiente como para exigirte que te retires de un partido tan importante: el jugador rompió la casaca en el frente para poder colgar su pulgar derecho y completar el partido así.

Por eso, tras su muerte que sucedió este lunes, todos los clubes de la Superliga decidieron rendirle un impresionante homenaje. En los 12 partidos de la fecha se verá la misma imagen: primero un minuto de silencio. Luego, los capitanes de ambos equipos se pondrán cara a cara en el círculo central y romperán la camiseta para rendirle tributo al campeón del mundo.

El Tata falleció luego de padecer una enfermedad neurodegenerativa. Pero su recuerdo quedará siempre en el fútbol argentino. Por eso este homenaje que le realizan los jugadores es tan necesario.