Boca perdía 1 a 0 con Unión en el 15 de Abril y los ánimos en el Xeneize estaban caldeados. El equipo de Leo Madelón manejaba con tranquilidad el pleito, pero la tensión iba en aumento. Primero fue “Cali” Izquierdoz que le protestó de forma exagerada a Maxi Cuadra por su lesión: el enganche del Tate sintió un dolor muscular y debió tirarse para que lo atiendan. Su rival pensó que estaba haciendo tiempo, aunque luego se tuvo que hacer el cambio, lo que demostró que la lesión era real.

Pero luego vendría un intercambio más grave, porque Mauro Zárate y Yeimar Gómez Andrade chocaron cerca del área de Unión y el defensor le pegó un tacazo cuando la pelota ya no estaba en el lugar. El delantero se volvió loco: le protestó al juez de línea y al árbitro. Nadie le dio lugar al reclamo.

Por eso decidió volver, mirar a Yermar y gritarle: “Negro de m…”. La frase se puede leer con absoluta contundencia en sus labios. Luego la agresión continuó, pero lo primero fue muy discriminatorio.

Boca terminó ganando el partido y eso quedó de lado. Pero no hubo pedidos de disculpas, al menos públicamente, por esa frase tan desafortunada. En el 2019, algo así no debería tener lugar. Y debería ser repudiado con mayor énfasis por todos los actores del fútbol.