
La joven, de 22 años e insulinodependiente, cursaba un cuadro severo de coronavirus y murió luego de recorrer tres centros de salud sin recibir una atención adecuada.

Siete meses después, la familia de Lara viajó a Junín de los Andes, Neuquén, y arrojó las cenizas de la chica a un lago. Mientras tanto, está frenada la causa abierta a raíz de su muerte, y en la que se investiga la responsabilidad penal del personal médico, de enfermería y seguridad que la atendió.
Son los profesionales de los hospitales Protomédico de Recreo, Iturraspe Nuevo e Iturraspe Viejo, donde Lara murió tras sufrir complicaciones en la neumonía bilateral que le había provocado el virus.

El homenaje de la familia a Lara Arreguiz
“Rodeada de pétalos de rosas que te acompañaron, comenzaste un nuevo viaje por el lugar que amabas. Siempre en nuestro corazón y como un ser de luz que nos acompaña cada día. #JusticiaPorLara”, fue la publicación realizada en Facebook por Claudia Sánchez, mamá de la joven. Acompañó el posteo de una serie de fotos y un video donde se ve a la familia entera arrojando sus cenizas a un lago.

“Ella amaba el sur, la nieve, el frío. Amaba ese lugar. Teníamos pensado ir en el invierno de 2020, porque además tenemos familia en Junín de los Andes, pero no se pudo por la pandemia”, contó la mujer en diálogo con TN.
“Luego ella falleció y pensamos que lo mejor era que sus restos descansaran allí”, resumió Claudia.
Sánchez contó que “la mitad de las cenizas las pusimos en un árbol que me regaló una amiga de Lara. Cuando tenga un tamaño adecuado, la idea es plantarlo en una plaza a la que iban juntas siempre”.




















