La campaña a las legislativas trajo al presidente Mauricio Macri a Santa Fe para darle apoyo a los candidatos a diputados locales. En el estadio cerrado de Unión, el mandatario estuvo especialmente duro con la gestión de Cristina Fernández de Kirchner, pero fiel a su estilo se permitió bromear y contar alguna anécdota.

“Anoche me levanté a la madrugada. Uno a estas alturas ya no duerme de corrido”, empezó. Y luego confesó: “Mi esposa y mi hija Antonia estaban dormidas. Porque Antonia todavía duerme en mi cama”. Ante la risa y los aplausos de algunos se excusó: “Todavía no la puedo sacar”. Aunque luego se desdijo: “Bueno, en realidad voy a sufrir cuando se vaya. Me gusta que duerma con nosotros”.

Lo que el presidente quería contar, antes de desviarse hacia lo de su hija, es que cuando se levantó en la madrugada, ante el silencio de su casa se le atravesó un pensamiento: “Soy el presidente de todos los argentinos. Qué responsabilidad tengo”.

Antonia Macri, la hija menor del mandatario y la única que tiene con Juliana Awada tiene 5 años. Por lo tanto, su físico ya es importante e incomoda al presidente a la hora de dormir. Igual Macri dice no molestarse: “Duermo incómodo, pero me levanto feliz”.