La primera estocada fue la más fuerte. De un plumazo, José Vignatti dejó atónitos a los hinchas de Atlético de Tucumán al robarle a su ídolo máximo: Luis Miguel Rodríguez. Por cuestiones políticas, el “Pulga” decidió emigrar y allí estaban los dirigentes de Colón, más rápidos que el resto, para abrirle las puertas de Santa Fe.

Rodríguez llegó en enero y en sus primeros partidos ya se convirtió en la figura del equipo. Ahora es la estrella indiscutible del conjunto de Pablo Lavallén.

En el mismo mercado de pases, los dirigentes del Sabalero quisieron quedarse con otra de las figuras de Atlético, Rodrigo Aliendro. Todo estaba listo para la transferencia, pero sucedió algo inédito: los socios estallaron en las redes sociales y la petición de que el volante no se fuera fue tendencia en Twitter (el tema más hablado del país en ese momento).

Tanto revuelo armaron que desde el club tuvieron que salir a desmentir la venta. Pero seis meses después, finalmente se concretó: Aliendro llegó a Santa Fe por un millón de dólares y el 50% del pase del defensor Gustavo Toledo.

Después Colón se cruzó de vereda y se llevó a un defensor de San Martín de Tucumán. Lucas Acevedo, una mole de 1,94 metros y casi 100 kilos, fue adquirido por 450.000 dólares.

Tanto le gusta el mercado tucumano a Vignatti que una broma de un hincha del Decano se viralizó: “¡Bomba! Colón viene con todo por el ‘Negro’ Vázquez, jardinero de Atlético Tucumán”, se rió el usuario @atltuc. Y completó: “Están lejos desde lo económico, pero él y su entorno ven con buenos ojos emigrar hacia Santa Fe. Dicen que Juan Vázquez ya está buscando colegio para sus hijos”.

No fue la única cargada por los jugadores que se llevó Colón de Tucumán. Acá, algunos otros chistes al respecto: