La bajante del río Paraná expone la presencia de diferentes animales que acostumbran a permanecer ocultos en las zonas de orilla. En este caso, un hombre que se encontraba realizando ejercicios en la Costanera de Santa Fe, avistó una iguana entre las lozas de cemento.

Según dijo, el reptil se encontraba a 50 metros del Puente Colgante. Los guarda-faunas intentarán rescatarla para devolverla a un hábitat mas propicio.

Sin embargo, los animales no son los únicos que se dejaron ver por el descenso del nivel del río. Algunos buques mercantes y barcos pesqueros, hundidos hace mucho tiempo, quedaron al descubierto generando postales dignas de ser vistas.

El Cármen Ligera se incendió en 1921 y nunca más se supo de la embarcación hasta que, casi un siglo después, un pescador lo encontró por la gran bajante que afecta al río.
Buque mercante – Cármen Ligera
Thor, un barco que según estima uno de sus últimos dueños —cuya identidad se reserva—, habría sido utilizado por quienes a fuerza de sudor y pala abrieron el Canal de Acceso al Puerto de Santa Fe que conecta con el río Paraná. La nave era su “taxi”. Los trasladaba desde el puerto hasta el punto de trabajo, hace más de un siglo atrás.