El actual entrenador tatengue habló luego del partido que fue derrota en Chile ante Palestino y dejó mucha tela para cortar. Sus declaraciones hicieron mucho ruido en Santa Fe, ya que parece haberle soltado la mano a sus dirigidos.
“Les hablé y dije como jugaba Palestino y nos hacen el gol igual. El fútbol es de los futbolistas. Yo me hago cargo de la formación pero después no puedo participar más” lanzó el DT en conferencia de prensa.
“El primer tiempo no jugamos de la manera que teníamos que jugar. No tuvimos la claridad que estamos acostumbrados. Perdimos muchas pelotas intrascendentes y no pudimos controlar el partido”, reconoció. Y aunque valoró el cambio de actitud en el complemento, lamentó cómo se dio el desenlace: “En el segundo tiempo cambiamos, empezamos a empujar, pero en nuestro mejor momento recibimos la expulsión”.
Sobre la jugada que terminó con la tarjeta roja a Ham, opinó: “No sé si era para segunda amarilla, pero bueno, el rival estuvo ‘bicho’ y sacó ventaja”.
Kily no ocultó su frustración por el momento que atraviesa el equipo jugando lejos del 15 de Abril: “Es horrible, desgastante. El partido estaba recontra planificado, pero no interpretamos de qué manera tenemos que ocupar los espacios”.
El entrenador también se refirió a el penal que abrió el marcador para Palestino. “El penal es penal, lo que me preocupa es cómo quedamos parados. Me da mucha rabia porque uno se rompe la vida preparando el partido, pero no tuvimos la inteligencia de implementar nuestra idea”.
Más allá del mal momento, González dejó en claro que no hay tiempo para lamentos: “Dejamos pasar tres puntos importantes para nosotros. Ahora hay que seguir peleando”. Y aunque ya se asoma el cruce ante Rosario Central por Copa Argentina, fue contundente: “Queda mucho tiempo para ese partido. Primero estoy pensando en Defensa y Justicia”.
Por último, se mostró autocrítico y apeló a una mayor inteligencia para afrontar los compromisos que vienen: “Tenemos que no ser tan inocentes y darnos cuenta que en estos torneos hay que sacar otras cosas, ser más inteligentes para jugar”. Y concluyó con una frase a sus dirigidos: “El fútbol es de los futbolistas. Yo me hago cargo de la formación, pero después no puedo participar más. Cuando ganan, ganan los jugadores y cuando pierden, pierden los entrenadores”.























