Por Germán Beauge* (Especial para Nexo Diario)

El general Keith Kellogg ha sido nombrado asesor de Seguridad Nacional tras la dimisión de Michael Flynn, que ha dejado el cargo este lunes después de que saliera a la luz que le había mentido al vicepresidente, Mike Pence, y a otros altos cargos de la Casa Blanca acerca de una conversación que había mantenido con el embajador ruso.
El cargo que deja Flynn, según la cadena estadounidense CNN, podría ser cubierto o bien por el propio Kellogg, o por David Petraus, uno de los generales retirados más importantes del país.
Flynn, que estuvo menos de un mes en el cargo, estaba en el centro de las críticas desde que se conoció que había mantenido una serie de contactos con el embajador ruso en Washington, Sergei Kisliak.
Según The Washington Post, la ex fiscal general de Estados Unidos, Sally Yates, había informado a la Casa Blanca de que Flynn habría mentido acerca de la naturaleza de la conversación con el embajador ruso, y advirtió de que el asesor de seguridad nacional era “potencialmente vulnerable” a chantaje por parte de Rusia.
Su reemplazante Joseph Keith Kellogg, de 72 años, tiene en sus espaldas varias décadas de experiencia militar en las guerras de Vietnam y la del Golfo, pero su actuación más destacada se produjo tras la invasión estadounidense de Irak en 2003. Kellogg fue el encargado de organizar la transición después de que colapsara el gobierno de Saddam Hussein y Estados Unidos tomara el mando del país.
También tuvo a su cargo el desarrollo de infraestructura y la formación del nuevo Ejecutivo iraquí, dos tareas que, según la mayoría de los analistas estadounidenses y del mundo, no fueron cumplidas con éxito.
Pese a este período lleno de polémicas y críticas, Kellogg tuvo una larga carrera en el Ejército y ha recibido numerosas condecoraciones, entre ellas las Estrella de Bronce y la Medalla por Servicio Distinguido en la Fuerza Aérea.
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.



















