El 14 de mayo del 2017, Colón recibía a Unión en su cancha. Y a los 26 minutos del primer tiempo iba a pasar algo inesperado: tras un centro de la derecha de Zárate, Germán Conti quiso rechazar pero sólo logró peinarla. Terminó descolocando a Fatura Braun que no pudo hacer nada.

Finalmente, el partido aquel terminó empatado en uno. Pero ese karma del gol en contra se trasladaría hasta la fecha.

En esta edición del clásico santafesino, el conjunto de Eduardo Domínguez comenzó ganando y parecía tener controlado el encuentro, aunque se había metido demasiado atrás. Un centro picante, otra vez de la derecha y esta vez fue Guillermo Ortíz el que se estiró para intentar empujarla al córner, pero la terminó metiendo en el primer palo de Alexander Domínguez que había atajado todo.

Otra vez el gol en contra provocó el empate de Unión. La suerte no acompañó al Sabalero, que se volvió del 15 de abril con un empate.