El domingo a la tarde la Plaza San Martín, más conocida como la plaza de los bomberos, por estar ubicada frente al cuartel, se llenó de chicos que se dividían en dos pequeñas rondas.
Al ritmo del sonido de sus voces se podían escuchar cómo mediante rimas rapeadas algunos chicos conseguían ser ovacionados. NexoDiario participó del encuentro para entender de qué se trata y charló con sus jóvenes organizadores.
“La convocatoria consiste en una competencia de freestyle undergrown, o sea freestyle hecho a pulmón, sin micrófono, sin parlante, solamente una persona que hace beatbox, imita el sonido instrumental y otras que improvisan en un combate verbal. Una persona improvisa palabras, rimando, en forma de rap, donde puede elegir agredir o no agredir al otro. Depende de esa improvisación, el jurado que está presente evalúa: la capacidad que tiene para agredir a la persona o para fluir en la instrumental, o simplemente el ingenio que tiene”, explicó uno de los chicos sobre la modalidad del evento.
Se hacen llamar “Invasión Rapper”, y comenzaron a reunirse en la plaza hace aproximadamente ocho meses, una vez al mes o cada tres semanas, preferentemente los días sábados a partir de las 16 horas. Para participar no hay límite de edad, y solamente necesitan asistir y pagar una inscripción de $10, para automáticamente entrar en la etapa clasificatoria. Luego el talento dirá hasta dónde puede llegar en el torneo. La parte fuerte de la competencia en sí arranca en 8vos de final. Y a partir de ahí es como un fixture cualquiera: 8vos, 4tos, semis y hasta llegar a ser campeón.
La organización del torneo incluye hasta un sistema de desempate. “La decisión en si la toma un jurado compuesto normalmente por tres personas (raperos o personas con reconocimiento dentro de las batallas), pueden ser más, pero siempre tiene que ser un número impar para que haya una decisión final. En el caso de que no tengan una decisión tomada, el jurado puede dar una replica: una vez que termina la batalla, la réplica pueden ser 40 segundos cada uno o 40 segundos ida y vuelta, o puede ser 4 por 4, que son 4 rimas cada uno en un determinado número de entradas o hasta que el jurado decida”.
En esa edición de domingo (porque el sábado se jugó el clásico de fútbol y querían evitar roces entre los participantes), aproximadamente 120 personas que se acercaron para participar. “Nosotros nos movilizamos a través de las redes sociales, sobre todo en Facebook e Instagram, y youtube para subir los videos de las batallas. Es un evento abierto para todo el público, con tal de fomentar el respeto y la cultura en sí, que hace que esto siga creciendo, todos bajo un mismo fin que es hacer esto que nos gusta: arte”.
Los organizadores cuentan con presentadores, beatboxers, camarógrafos e incluso sponsors que son quienes dan regalos que se transforman en los premios para el gran ganador. “Son pequeños premios que al sumarlos son un premio grande. Y con esa ambición hace que los competidores se exijan, no es solamente ganar por el orgullo, sino además tenes varios premios que incentivan bastante”.
A futuro planean llevarlo a otro plano, como ser la presentación sobre un escenario, ya que mucha gente se sigue sumando, y con ideas nuevas.
Como dato de color, al retirarse, se puede ver a chicos con bolsas de consorcio, es que “siempre después del evento, insistimos a la gente que asiste para que junte la basura y cuidar la plaza que usamos, sobre todo porque no queremos tener problemas con la Municipalidad que nos permite estar acá, y también para que se eduquen”.


















