
El hecho sucedió el domingo por la mañana en calle Irigoyen Freyre entre 4 de enero y Urquiza, cuando cerca de las 8 de la mañana, una chica fue interceptada por un hombre en un Peugeot 206 que quiso obligarla a entrar al auto a la fuerza.
La joven -que se dirigía a la casa de una compañera para repasar para un examen- logró evitar el secuestro a través de sus gritos que alertaron a los vecinos de la zona que rápidamente llamaron a la policía.
En diálogo con LT10, una compañera de estudio de la joven atacada, contó que “el domingo por la mañana nos juntamos a estudiar en esta casa, alrededor de las 7:30hs. Cuando mi amiga llegó a la puerta, un hombre se le tiró encima y la intentó meter adentro del auto (un 206 gris en el que se trasladaba). Ella logró escaparse y el tipo escapó. Los testigos que vieron al agresor lo describieron como un hombre alto, bien vestido. Está claro que no fue un intento de robo”.
Además resaltó que el papel de la policía no fue el que esperaban “lo que no puedo creer es que cuando llegó la policía nos desalentó a hacer la denuncia (porque no habíamos visto la patente). Es más, nosotros le dijimos que frente a la casa hay cámaras de seguridad de la mutual de la policía y ellos nos manifestaron que no servían para nada”.



















