Una joven británica de 18 años se emborrachó y, al volver a su casa situada en Inglaterra, durmió durante 7 días consecutivos. Tras realizar reiterados estudios, le diagnosticaron una extraña enfermedad.

Hermione Cox-Denning padece el síndrome de Kleine-Levin, el cual provoca que la persona sufra períodos recurrentes de sueño excesivo. Además, detectaron que el alcohol es uno de los factores que más afectan a su trastorno.

Relató: “No podía hablar ni comer ni beber. Es como si mi cuerpo se apagara. Los recuerdos son confusos. Tras sufrir estos episodios, pueden pasar cuatro días hasta volver a la normalidad. Las primeras veces, mis amigos se preocupaban porque desaparecía”.
Además, relató que antes de ser diagnosticada con este Síndrome, médicos aseguraban que tenía gripe, depresión o problemas de salud mental.


















