El desembarco de Uber a cada una de las ciudades adonde llega provoca un montón de discusiones y problemas mayores. Los taxistas y remiseros se niegan, aunque mucha gente reclama tener la posibilidad de elegir el servicio que quiere usar.

Sin embargo, una cosa extraña sucedió en Santa Fe. Uber no llegó, pero en la confusión alguien creó una cuenta falsa de Instagram y se llenó de seguidores en un ratito.

Un usuario de esa red social creó @UberSantaFe y, a pesar de que no hizo ninguna publicación, obtuvo más de 6.500 seguidores. Apenas sigue a uno: @uber, el verdadero. Pero otro se avivó de la movida y creó una segunda cuenta falsa: @UberSantaFee, así, con doble e final, y a pesar de que no tuvo tanta suerte con los seguidores, consiguió menos de mil, hizo una promesa que sedujo a muchos: “Bono de $1500 a nuestros primeros 10 mil seguidores. Captura de pantalla, historia y etiquétanos. Recibirás tu código promocional”. Nada más alejado de la realidad.

Lo extraño es que la primera cuenta falsa reclamó la autoría y protestó por la segunda. “Se está viralizando una cuenta falsa queriendo publicitar nuestros servicios en Santa Fe”, decía.

La única cuenta oficial de Uber en el país es @Uber_Arg, que está verificada. Las demás son cuentas creadas por usuarios para ganar seguidores de manera fácil. Y esta vez, les funcionó.

Uber desembarcó en Córdoba y no estuvo exenta de problemas: el intendente Ramón Mestre los intimó a parar, pero el servicio sigue adelante. Por ahora, al menos, no hay fecha de arribo a Santa Fe.