Independiente volvió a coronarse campeón de una copa internacional. Venció por 1 a 0 a Cerezo Osaka en Japón y se convirtió en el dueño de la copa Suruga Bank. Este título se convirtió en el número 18 en la historia del club igualando la linea de Boca y Milan de Italia.

El inicio del partido para Independiente fue un trámite. El equipo de Ariel Holan dominó los primeros 45 minutos de juego donde se enfrentó a un rival dócil que optó por refugiarse en su campo. Maximiliano Meza y Martín Benítez tuvieron buenas aproximaciones, pero el gol de la victoria se concretó gracias a Silvio Romero.

Pero en el segundo tiempo el desgaste comenzó a pasarle factura a los futbolistas del Rojo. El capitán Martín Camapaña comenzó a tener más actividad en su arco, porque los japoneses atacaban con más facilidad. Por tales intervenciones también se terminó convirtiendo en una pieza clave de la victoria de Independiente en Japón.