La Policía de Erala, Estonia, recibió un aviso sobre una persona que podía estar conduciendo bajo los efectos de alguna droga. Por tal motivo, dos agentes se apostaron sobre la ruta, esperaron la llegada del auto, y cuando estaba por sobrepasarlos lanzaron una banda con clavos que tienen como fin inutilizan los neumáticos del auto.
Unos metros después, el auto se detuvo debido a la destrucción total de sus cuatro neumáticos.



















