Por Germán Beauge*

La votación, en la que participaron 25 senadores entre oficialistas y aliados al gobierno, fue convocada de sorpresa y se realizó a puerta cerrada en una oficina, mientras la policía rodeaba el palacio legislativo.
El hecho desató acusaciones de quiebre institucional por parte de legisladores opositores y protestas que empezaron de forma pacífica y luego escalaron en violencia.
Un joven murió cuando la policía entró en la sede del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal opositor a la enmienda constitucional. Según el presidente del RLRA, Efraín Alegre, la policía irrumpió “de forma bárbara” en la sede y disparó contra los manifestantes, uno de los cuales murió tras recibir el impacto de una bala de goma en la cabeza.
El presidente de Paraguay, Horacio Cartes, publicó un comunicado en el que calificó los hechos de “vandalismo”. Además, el presidente instó a la ciudadanía a “mantener la calma” y a “no dejarse llevar” por quienes buscan “destruir la democracia y la estabilidad política y económica del país”.

La aprobación del proyecto de ley para la reelección da vía libre a Cartes y al expresidente Fernando Lugo para postularse en 2018 por otro período de cinco años, ya sea de manera continua (como el primero) o alternada (como el segundo).
*El autor es licenciado en Relaciones Internacionales.



















