Mañana martes será un día histórico para el conjunto tatengue ya que visitará por primera vez en su historia el mísitico estadio Marcaná en la bella ciudad de Río de Janeiro, por lo que deberá enfrentar a Fluminense en la tercera fecha de la fase de grupos de la Copa Sudamericana.

Es por ello que la delegación rojiblanca arribó al aeropuerto de Río ayer domingo por la noche luego de un viaje directo desde Buenos Aires que duró poco más de dos horas en el aire.

Para este partido, Gustavo Munúa pondrá lo mejor que tiene a disposición en busca de sumar puntos que le permitan seguir soñando con la clasificación en la competencia. Especialmente, el entrenador aguarda la evolución del uruguayo Álvez, quien se encuentra recuperándose de una dolencia en la planta del pie desde aquel recordado día del clásico santafesino.

Por otra parte, la masa de hinchas tatengues van llegando a la ciudad brasilera y van tiñendo de rojo y blanco las hermosas playas costeras. En el día de ayer se trasladaron en gran número hasta el hotel en donde concentran los jugadores y brindaron un caluroso recibimiento.