
En nuestro país, “el mejor amigo del hombre” tiene su propio día para ser homenajeado. La elección de esta fecha se debe por la historia de un perro en especial: Chonino.
Chonino, un ovejero alemán nacido en 1975, que formaba parte de la Policía Federal desde diciembre de 1977. Fue entrenado como perro de seguridad y clasificado como perro de presa. Chonino y otro perro acompañaban en la realización de sus tareas a los suboficiales Luis Sibert y Jorge Iani en la noche del 2 de junio de 1983. En aquella ocasión, mientras recorrían las inmediaciones de la avenida General Paz, los policías observaron a dos sospechosos, a quienes les exigieron su documentación. Ellos se negaron y comenzó un tiroteo.
Uno de los policías resultó herido. En ese momento, impulsado por la ira de ver lastimado a su dueño, Chonino se abalanzó contra el agresor, y al hacerlo, el otro delincuente le disparó. El perro murió como consecuencia.
Los restos de Chonino descansan en el círculo de la Policía Federal Argentina. Para recordarlo, en el interior del Predio de la Policía Montada, existe una estatua de bronce. Paralelamente la Ciudad Autónoma de Buenos Aires denominó al pasaje que corre entre la Avenida Casares y la Avenida Jerónimo Salguero, en los fondos del predio de la Policía Montada, con el nombre de Chonino.
Más allá de esta historia en particular, los perros son una de las mascotas más recurrentes y fieles, y por su gran presencia en nuestras vidas, los argentinos les dedicamos un día en especial.



















