
El operativo para rescatar al submarino ARA San Juan perdido hizo que el presidente Mauricio Macri decidiera pasar el fin de semana en Chapadmalal, a un paso de Mar del Plata, desde donde partió la nave extraviada de la Armada y donde se reúne el grupo de búsqueda.
Pero el viaje no fue tranquilo hacia allí. Los fuertes vientos obligaron al piloto a bajar en un campo, a diez minutos del destino. El presidente viajaba junto a su mujer, Juliana Awada, y su hija Antonia.

Tras el aterrizaje de emergencia, un vecino vio lo que sucedía y se acercó hasta el helicóptero. Al ver quienes eran los casuales visitantes ilustres se ofreció a llevarlos hasta la residencia oficial de Chapadmalal. Hacia allí partieron la familia Macri y los custodios.
Desde ese lugar, el presidente estará al tanto del o que pase con el submarino que lleva 44 tripulantes a bordo. De acuerdo a lo que suceda, verán la posibilidad de que Macri se reúna con los familiares y las autoridades de Defensa.

















