Este fin de semana hubo dos hechos inusuales pero similares en la tranquila localidad de Cayastá, donde hallaron dos pumas.

Los mismos estaban trepados a árboles, y los hallazgos se dieron con solo 48 horas de diferencia, y en viviendas particulares.

Personal de Los Pumas, la Comisaría 5ª y la Dirección General de Manejo Sustentable de Fauna, llevaron adelante las maniobras especiales para resguardar la integridad tanto de vecinos como de los animales silvestres.

El primer episodio ocurrió la mañana del sábado, a las 9.50 cuando el jefe de la Comisaría 5ª alertó al Puesto Fijo Las Cañas sobre la presencia de un puma en una vivienda de calle Hernandarias s/n.

Un móvil de la fuerza rural se trasladó hasta el lugar y se encontró con personal policial local, que ya mantenía un perímetro de seguridad. El felino, según confirmaron, se encontraba en la rama de un árbol dentro del domicilio.

Desde la Granja La Esmeralda, la especialista Mariela Castiglione impartió directivas clave: evitar cualquier acción que alterara al animal y mantener al público alejado para no provocarle estrés o reacciones defensivas.

Tras la evaluación inicial, se dispuso un patrullaje preventivo y la custodia constante del sector. Los agentes mantuvieron una distancia prudente, priorizando el bienestar del ejemplar y garantizando que ninguna persona se acercara al domicilio.

El segundo hecho, apenas dos días después, un nuevo aviso volvió a movilizar al personal de Los Pumas. Esta vez, la alerta llegó a través de un mensaje de WhatsApp enviado por una integrante de Manejo Sustentable de Fauna de La Esmeralda.

El operativo se activó en otra casa de calle Hernandarias, propiedad de una mujer de 33 años.