
Todo hace recordad a la película “La Terminal”, de Tom Hanks. Un hombre queda varado en un aeropuerto y comienza a vivir allí: es lo que le está pasando a Fremont Herms, un haitiano de 48 años que está hace una semana en el Aeropuerto Internacional de Rosario.
El hombre está allí porque perdió un vuelo y se quedó sin recursos económicos para afrontar el costo de un nuevo pasaje. Personal del aeropuerto de Rosario le aclararon que tenía un vuelo hacia Haití, pero desde Ezeiza: a 300 kilómetros de allí.
Herms había llegado como turista al país, pero se le pasaron los 90 días corridos que tenía permitido permanecer. Por esa razón debía pagar una multa por la infracción migratoria de $ 300. Pero el haitiano avisó que no tenía el dinero para hacerlo: de hecho no tiene plata para comprar comida.
Ante esa situación, otros pasajeros le alcanzan alimentos. Y Migraciones avisó que le perdonaba la multa para habilitar su regreso. Pero ahora, desde el consulado de Haití están viendo de solucionarle su drama. “No está en situación de expulsión del país, tiene todavía una vía administrativa que agotar y un derecho que ejercer”, explicó el titular de la delegación local de Migraciones, Germán Pugnaloni.
Mientras tanto, Herms sigue esperando. Durmiendo en las sillas del aeropuerto y comiendo lo que la gente le da. Tiene una última complicación: habla francés, ni una palabra de español.



















