Se llama Cathia, tiene 20 años recientemente cumplidos, y hace siete meses que vive encerrada y es acosada por una persona que constantemente la amenaza. Recientemente, intentó quitarse la vida.
Su existencia es un calvario desde que un compañero de colegio se obsesionó con ella y comenzó a acosarla sistemáticamente. Todo empezó con mensajes de Facebook donde “le decía que le gustaba y la invitaba a salir, a tomar unos mates” contó su madre por LT10.
Ante el rechazo, el tono cambió y comenzó a amenazarla. Admás, le hackeó la cuenta de Facebook y desde ahí le mandaba mensajes amenazando a las maestras de la escuela.
“Él está imputado por estas amenazas. Pero todo sigue, porque a partir de ahí se creó cuentas falsas en las redes sociales haciendo amenazas hasta que consiguió la dirección de mi casa y media cuadra antes de llegar a la garita del colectivo, un auto la choca y se baja el conductor y la golpea en el piso y le dice: ´eso te pasa por hacerte la linda y denunciar a tal persona´” relata la madre.
Los meses pasaron, pero no las amenazas. Cathia recibió un botón de antipánico y una medida de restricción.
Sin embargo, en el mes de mayo la volvieron a atacar mientras estaba dentro del terciario donde estudia para ser profesora. Dos chicos la agarraron de los pelos y la empezaron a golpear diciendo que saque la denuncia porque sino la iban a matar.
Según explicó su madre, tienen un móvil policial que custodia la casa durante todo el día, y una custodia especial que acompaña a Cathia en cada actividad que realiza: “la buscan en casa, la llevan a estudiar, la esperan y después la traen”.
Se la pasa todo el tiempo adentro de la casa, presa. Esto impactó en la salud de la joven que fue internada dos veces por parálisis en la mitad de su cuerpo izquierdo y por un reciente intento de suicidio.



















